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martes, 25 de agosto de 2026

Recuerdo de 1957

En la lectura de una noche de verano, un amigo cofrade nos ha localizado este documento de la Revista Oficial de Semana Santa 1957, en la que encontramos un precioso poema "Al Cristo del Silencio" escrito por R.S. Mazas.

Agradecemos el detalle que pasa a formar parte del archivo documental de la Cofradía.

 


 

jueves, 7 de mayo de 2026

Poema de Francisco Jiménez Carretero al Cristo del Consuelo

 


 




Agradecemos a Francisco Jiménez Carretero el detalle de hacernos llegar el precioso poema que compuso y recitó el sábado 25 de abril para el Cristo del Consuelo.
 
 
 
DIOS ENTRE EL SILENCIO
 
Al Stmo, Cristo del Consuelo y su Cofradía
en el 75º Aniversario de su fundación.
 
 
 
La noche está cerrada y un latido
 
de silencio palpita en cada esquina.
 
Se hace luz en el amor y se adivina
 
todo tu ser por el dolor transido.
 
 
Todo parece quieto, sólo el ruido
 
isócrono del paso que camina,
 
lento impulso de fe y adrenalina
 
en cada penitente arrepentido.
 
 
Yo te miro, Señor, la vista alzada
 
desde la orilla misma del anhelo
 
por si puedo cruzarme tu mirada.
 
 
Y amarte y contemplarte a ras de suelo
 
para, luego, gozar de tu morada.
 
¡Oh Santísimo Cristo del Consuelo!
 
 
 
 Francisco Jiménez Carretero 


Poema de Pilar Morales Sánchez al Cristo del Consuelo

 




Agradecemos a Pilar Morales Sánchez el detalle de hacernos llegar el precioso poema que compuso y recitó el sábado 25 de abril para el Cristo del Consuelo.

 

Cristo del Consuelo 

 

En la penumbra callada del templo,

donde el incienso dibuja oración,

tu rostro herido, sereno y eterno,

abraza el llanto de mi corazón.

 

Cristo que miras sin juicio ni prisa,

clavado en madero de amor y dolor,

sabes del peso que el alma desliza

cuando se quiebra la fe en su interior.

 

Tus manos quietas, abiertas la mundo,

no niegan nunca refugio ni paz;

eres consuelo profundo profundo,

luz que en la noche no deja de arder más.

 

Y cuando el miedo me roba el aliento,

y el horizonte se vuelve gris,

vuelvo a tus ojos, Cristo del Consuelo,

y encuentro en ellos razón para vivir.

 

Pilar Morales Sánchez

25 de abril 2026 

 

martes, 28 de abril de 2026

Poemas de Juan Lorenzo Collado al Cristo del Consuelo

 





Agradecemos a Juan Lorenzo Collado Gómez el detalle de habernos remitido las preciosas poesías que dedicó y recitó el pasado sábado al Cristo del Consuelo.
 
 
 
JUEVES SANTO 
 

Es Jueves Santo. El Cristo del Consuelo

agoniza en la cruz. Dura sentencia

cubre la primavera de insolencia

y de blasfemias el azul del cielo.

 

Es Jueves Santo. Cubre negro velo

la más pequeña luz de la conciencia.

La sinrazón se enfrenta a la inocencia

y la inocencia, oh Cristo, pierde el duelo.

 

Llanto celeste tras profunda huella

de un mundo que prolonga su locura

y apaga todo aquello que destella.

 

Es Jueves Santo. Sube noche oscura 

entre la furia del verdugo y sella

el pacto de la tierra con la altura.

 

 

CUANDO LA TARDE se enciende de estrellas

y el agua de los ríos

es un sonido pasajero,

Señor, te siento cerca,

advierto tu presencia en la creación

a manos llenas.

 

Cuando tus pasos son rumor de olas

que refrescan la garganta,

cuando los grillos

imponen su ley entre las espigas,

cuando la vida eleva

una oración de gracias,

siento tus pasos

hacer crujir la tierra,

borbotones de paz, puntos de luz,

el milagro de tus ojos en el universo. 

 

 

HAZ, Señor, que recorra

tu palabra la piel,

que cubra la figura

provocada por la lucha del tiempo.

Seduce con palabras

las ideas estériles

del páramo reseco de la vida,

extendido, a espaldas de tu presencia,

bajo el cielo melancólico,

sin azules.

 

Acércate, Cristo del Consuelo,

tú que caminaste sobre el mar

y encuentras un camino entre las olas,

una salida en el callejón

de la esperanza

cuando gime el otoño dentro de sí mismo

y ya no habrá otro invierno.

 

Extiéndeme tu mano de fuego,

la brisa caliente de tu susurro.

Haz que vibre en cada pulso del corazón,

en el color violeta de tus ojeras,

tu presencia como lágrima

sobre el pecho encendida. 

 

lunes, 27 de abril de 2026

Poema de Julia Flores al Cristo del Consuelo

 




Agradecemos a Julia Flores Arenas el detalle de hacernos llegar el precioso y profundo poema que compuso y recitó el pasado sábado para el Cristo del Consuelo.

 

HOY TENGO EN MÍ, SEÑOR, ESTA TRISTEZA 

En esta tarde, Cristo del Calvario,

vine a rogarte por mi carne enferma;

pero, al verte, mis ojos van y vienen

de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.

Gabriela Mistral: En esta tarde...

 

 

Es primavera, Señor, y el aire trae susurros de ciprés y de olivo,

de pasión y dolor, de amargura

pero también , Señor, trae susurros ahítos de luz y de esperanza.

 

Herido por amor arrastras esta cruz que te sostiene

por el camino árido del Gólgota. Gûlgatâ.

La calma de tus ojos nos habla del amor infinito

que sientes por nosotros.

 

De lirios se han llenado las calles a tu paso,

de sangre se han regado los caminos, 

de tu sudor se anega el firmamento

y frente a ti, oh, Cristo del Consuelo,

hay una pena honda en muchos corazones.

 

Tres caídas, tres: dolor, agotamiento y el peso de la cruz

son prueba de tu amor y, aun así, pides perdón

para quienes te injurian.

 

Tres clavos como fuego en las entrañas.

Tres clavos de dolor, de entrega y redención.

Siete palabras, siete.

Siete palabras dichas.

Un mensaje de amor en cada una.

 

Se te apaga la voz, la herida en tu costado,

sangra a cada latido. Los temblorosos labios

musitan las últimas palabras de oración y obediencia.

Reposa tu mirada en el silencio áspero,

en el tiempo que dobla tu dolor por sacrificio.

 

Se ha oscurecido el sol,

el cielo se ha caído sobre el mundo,

ya ni se escucha el canto de las aves

ni el cedro aroma el campo desolado.

El monte rocoso

la tarde se hace noche, tinieblas y amargura.

La oscuridad anega la horas de locura

de vergüenza y crueldad.

 

Sobre tus hombros derrama la luna su blancor

y un gemido de luz se vierte en tu mirada.

Solo en tu soledad. Soledad y Silencio.

 

Yo quisiera, Señor, acariciar tu frente

herida por espinas,

besar todas las llagas de tu cuerpo,

ser tu consuelo. Ser alivio y aceite.

Caminar a tu lado en tu calvario

que se clava en mi pecho desgarrado.

Déjame que toque tu dolor con todos mis sentidos

y que mi tacto sea para tus llagas

alivio y agua fresca.

 

Coronado de espinas, Cristo del Consuelo, sacar los clavos

de tus pies y tus manos,

bajarte de esta cruz que te sostiene,

ungirte las heridas con el bálsamo

de un nardo florecido en primavera.

 

A tu paso se hace oración el silencio del orbe.

clavado tú en la cruz, yo frente a ti

llevo clavada en mí, Señor, esta tristeza

que oscurece la rosa que te traigo

como ofrenda y anhelo de perdón.

 

Déjame que te hable con mi silencio triste

sosteniendo en mi boca un lamento callado.

Déjame que camine soportando la pena que te aflige

pues solo soy la sombra siguiendo tus pisadas.

Escucharé tu voz y será tu palabra

como la mansa lluvia que nos calma la sed,

será como la albura ante la necedad de la existencia.

 

El hombre es barro, es agua y es dolor.

Es mutismo, es fe, es soledad, ceguera y extravío.

Es un náufrago errante sin estrellas.

Es frágil y se quiebra ante la adversidad.

 

No podría yo quejarme en esta vida

del dolor que me aflige, del cansancio,

pues el tuyo por mí me sobrepasa.

Agradezco, Señor, lo que me diste,

lo que me sigues dando cada día.

 

Al pronunciar tu nombre, ¡oh, Cristo del Consuelo!

siento alivio y descanso de la pena

que oprime el corazón llenándolo de angustia

y recurro a tu abrazo, y sé que estás en mí,

y siento que el pecho se me ensancha

con el rayo de luz de tu presencia.

 

Julia Flores - Arenas

Abril 2026 

lunes, 29 de marzo de 2021

A mi Cristo otro año más

Agradecemos a Juan González Gómez, padre de nuestro Costalero Marcos Gónzalez Abellán, el emotivo detalle que nos ha hecho llegar.

 


domingo, 27 de septiembre de 2020

¿Os olvidasteis de mí?

Nuestro más sincero agradecimiento a Juan González López, padre del Costalero Marcos González Abellán, por remitirnos el vídeo y poema "¿Os olvidasteis de mí?" que a continuación reproducimos. Durante la Eucaristía en honor al Cristo del Consuelo, celebrada esta mañana en la Purísima, se ha proyectado y leído, causando una gran emoción en todos los presentes. Gracias por este detalle en un año tan duro.

  


¿Os olvidasteis de mí?

 

No creas que nos hemos olvidado, Señor del Cielo,

por ver tus andas preparadas a ras de suelo.

Por que sobre los hombros no te portamos,

ni te imagines que nos hemos olvidado.


No creas que nos hemos olvidado, Luz de la Vida,

si esperas la calle llena y está vacía.

Si escuchar quisieras a los tambores,

si tus andas vacías no tienen flores.

 

No creas que nos hemos olvidado, Cristo Divino,

ni hemos cambiado el rumbo a otro camino.

Si el cerrojo de la iglesia sigue cerrado,

si ningún nazareno te ha visitado.

 

No creas que nos hemos olvidado, Gran Redentor,

porqué de las velas te falta su resplandor.

Si te faltan saetas y besa pies,

o no se te acerca ningún feligrés.


Quisiera explicarte, Señor del Cielo,

preparadas las andas porque no salieron.

Porqué los costaleros no te levantaron,

ni te imagines que se han olvidado.


Quisiera explicarte, Luz de la Vida,

porqué las calles quedaron vacías.

Ni escuchas cornetas ni a los tambores,

ni bajo tus pies llevas las flores.


Quisiera explicarte, Cristo Divino,

porqué no hemos cambiado nuestro camino.

Iglesias cerradas ¡Dios mío!,

y ningún nazareno yendo contigo.


Quisiera explicarte, Gran Redentor,

porqué faltan las velas y el silencio es oración.

Porqué no hay besa pies ni escuchas saetas,

ni feligreses ni iglesias repletas.


Señor del Cielo, Cristo Divino,

un virus maldito nos cortó el camino.

Luz de la Vida, Gran Redentor,

no des por vencido nuestro corazón.


Cristo Divino, Señor del Cielo,

llevarte a hombros es nuestro anhelo.

Gran Redentor, Luz de la Vida,

secarte la frente y curar tu herida.


Cielo, Vida, Redentor, Divino,

correré a tu iglesia, beberé tu vino.

Cuando el mal acabe, prometido queda,

iluminaré tu rostro... con más de una vela.


Albacete marzo de 2020

Juan González López

Padre de un costalero: Marcos González Abellán.


viernes, 10 de abril de 2020

Valeriano Belmonte no faltó a su cita

Como es tradicional en la noche de Jueves Santo, Valeriano Belmonte recita unos versos al Cristo del Consuelo, antes del toque de silencio. Este año tampoco faltó a su cita, detalle que agradecemos cordialmente.

Garrigós el escultor
y brillante imaginero
puso todo su esplendor
al crearte en el madero.
Y yo al verte con fervor
te he escrito estos pobres versos.
¡Escúchalos por favor!


Al Santísimo Cristo del Consuelo.

Hoy que es tu cruz el árbol donde aspiro
en flor mi espiga sazonada,
me duele más tu sangre derramada.
Y más te adoro, cuanto más te miro.


Quiero Jesús, salir de este retiro,
y en la cárcel de mi alma aprisionada,
esconder el amor de tu mirada
en la celda vacía de un suspiro.


Yo pecador esclavo de una estrella
torpe en su luz que alumbra mi pecado,
quiero otra cruz para elevarme en ella.
Quiero sufrir llegando a comprenderte.
Que mirándome en ti crucificado,
no tendré otro consuelo que quererte
Divino Redentor idolatrado. 


Solo te pido que en medio del revuelo
de gentes que se apiñan a tu paso,
transformes mi penumbra, que es ocaso
en alba, Jesucristo del Consuelo.


Imagen singular, linda, lindísima
saldrás acto seguido de una casa
que acoge con cariño, fe y traspasa
Parroquia familiar de La Purísima.


Y templo encantador de nuestro suelo,
puedes sentirte dichoso y orgulloso
de tener todo el año en tu interior
al Supremo Hacedor, al milagroso,
al noble, bueno, afable al Salvador
y al Santísimo Cristo. ¡Al del Consuelo!


Valeriano Belmonte
Abril de 2020


sábado, 10 de noviembre de 2018

Al despertar del alba

Me marcharé
en este día tenso de despedidas
por el camino del este en busca del sol,
porque El, que es la primavera,
me cogerá de la mano
para que mi pie no tropiece ya por el sendero de la vida.

Me marcharé 
en este día denso de cariño
por las sendas del silencio en busca del alba,
porque El, que es la Palabra más sincera,
me ha llamado para que me siente a la mesa
del banquete que ya me tiene preparado.

Me marcharé 
en este día intenso de salvación,
por los caminos del viento en busca del día sin ocaso,
porque El, que es el camino más verdadero,
me pasará de vuestras manos a las manos del Padre
para saciarme ya del resplandor de su semblante.

Me marcharé 
en este día extenso de recuerdos
por el sendero de la muerte en busca de la vida,
porque El, que es el Buen Pastor,
me llevará a prados de hierba fresca
en donde encontraré ya alivio a todos mis cansancios.

Me marcharé 
en este día en el que ya empieza a nublarse la mente
en busca de la verdad con la lección aprendida,
porque ya solo su Palabra escrita en mi historia
será salvación para mi vida.

Me marcharé 
con la mirada clavada en la meta
hacia la que ya se dirigen mis pasos,
pues ahora que mi debilidad es más manifiesta,
sus brazos me sostienen en el sendero de la vida.

Me marcharé
en este día solo y en silencio con la lámpara encendida,
pero en los surcos de mis manos
llevaré escritos vuestros nombres
y me quedaré en el reflejo de vuestras miradas,
ahora, cuando en la noche de mi tiempo,
El ha granado para siempre en mi vida su cosecha.


José Antonio Roldán Zorrilla
Párroco de la Purísima - Consiliario de la Cofradía del Silencio

martes, 29 de septiembre de 2015

Misa en honor al Santísimo Cristo del Consuelo

El próximo domingo 4 de octubre a las 12:30 horas, tendrá lugar en la Iglesia de la Purísima la tradicional Eucaristía en honor al Santísimo Cristo del Consuelo. 

Esperamos vuestra asistencia y rogamos acudir con la medalla de cofrade.


Oración del Cristo del Consuelo

Él quiere ser de este suelo,
Él nos da paz y consuelo.

Roguemos que de esta guerra,
Él nos de la victoria,
pues solo se espera que sea
la paz verdadera,
pues mucha gloria nos quiere dar.

Dios por paz, solo tranquiliza
y Él es la paz verdadera
que a los cielos da más
si se quiere excusar.

Danos una paz
que sea una esperanza verdadera,
y en la tierra muy duradera.

Amen

lunes, 6 de abril de 2015

Feliz Pascua de Resurrección

Al amanecer de aquel día dijo Jesús:

Si quieres ser discipulo mío
abandona tu casa, 
ponte en camino 
y echa a andar,
sabiendo que tendrás la luz por horizonte,
el aire por aliento
y por fortaleza la esperanza.

Si quieres subir conmigo al monte
desnuda tus pies y tu mirada,
cúbrete de niebla y de sencillez
y sube hasta la cumbre.
Allí serás plantando como un árbol, 
de tu costado brotará una fuente
y en un bautismo de sangre te purificarás.

Si quieres bajar conmigo al sepulcro, 
vístete de escarcha y de ceniza,
siémbrate en el surco del mundo,
fortalece tus raíces en un silencio orante
y mi Padre que escucha en lo profundo
te llamará a la vida.

Si quieres contemplar la luz
de la primera aurora,
ponte en pie y amanece.
Yo estoy contigo.

Feliz Pascua de Resurrección

José Antonio Roldán Zorrilla
Párroco de la Purísima 

Foto: Antonio Osuna Barco

domingo, 8 de marzo de 2015

Poema de Valeriano Belmonte al Cristo del Consuelo

Reproducimos el manuscrito original del poema que recitó nuestro buen amigo Valeriano Belmonte, el viernes 21 de marzo de 2014,  celebrando el regreso de la imagen del Santísimo Cristo del Consuelo a su lugar de culto, tras su restauración.

Foto: Pablo Puebla Camino

AL CRISTO DEL CONSUELO

Cristo de Consuelo, esencia
de esta tierra que te adora,
añorábamos tu ausencia
y esperábamos la hora ...

... de tu vuelta para estar
junto a una imagen bellísima,
deliciosa y singular:
¡ La incomparable Purísima !

Hoy, por fin, has regresado,
porque un alma bienhechora
y afable reparadora
con amor ... te ha restaurado.

Y este viernes, Redentor
del Mundo pones más luz
y calma en nuestro interior
diciéndonos en la cruz ...

... que no perdamos la fe
y tengamos esperanza ...
Tú eres, Señor, la templanza
y el Altísimo que ve ...

... los problemas e injusticias
que surgen constantemente ...
por eso, Jesús clemente
nos proteges, acaricias ...

... y velas noche, tras noche,
día, tras día, semanas ... y años ...
sin pedir a cambio ... escaños ...
Cristo de Albacete ... broche ...

... de perlas, gemas, zafiros ...
con tu sencillo y fiel haz
de consejos y suspiros, 
envías mensajes de paz ...

Procesión y misa hermosa
en tu honor, Maestro ... embeleso ...
No tengo a mano una rosa,
pero te mando este beso ...

... con fervor, fuerza y anhelo
a ti, Rabí deslumbrante,
a ti, Mesías importante ...
... ¡ A ti, Cristo del Consuelo !


Valeriano Belmonte
Albacete, viernes, 21 de marzo de 2014.


lunes, 9 de junio de 2014

Oración ante el Cristo del Consuelo

VIERNES SANTO DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

"Que por nosotros pecadores, murió"

Foto: Pablo Puebla Camino



Es fácil, Cristo del Consuelo, muy fácil, portar tu Imagen como costalero en la procesión del Silencio o del Vía Crucis, y al día siguiente, no sentir  un rasgo de tu presencia.

Es fácil, Cristo del Consuelo, muy fácil, vestirse con la túnica de nazareno y, horas después, olvidar que ser cristiano no es una túnica, ni un habito, sino revestirse diariamente de actitudes evangélicas.

Es fácil, Cristo del Consuelo, muy fácil, soportar el peso de tu trono sobre el hombro y a continuación no aligerar las cruces que salen en las encrucijadas de nuestra vida.

Es fácil, Cristo del Consuelo, muy fácil encender una vela y derramar su cera ante tu Imagen y no brindar caridad al que camina a nuestro lado cada jornada.

Es fácil Cristo de Consuelo, muy fácil desfilar con tu rostro sangrante y vivir de espaldas a los que lloran y reclaman manos para levantarse o apoyo para sostenerse en pie.

Es fácil, Cristo del Consuelo, muy fácil aplaudirte cuando sales del Templo a pasear por nuestras  calles, y no ofrecer nuestras manos a aquellos otros cristos que rezuman pobreza y necesidad.

Es fácil, Cristo del Consuelo, muy fácil recitar un padre nuestro ante tu Imagen y no gritar ante el sufrimiento de tantas personas que habitan nuestro mundo.

Es fácil, Cristo del Consuelo, muy fácil manifestar hacia fuera lo que tal vez, no es muy fuerte hacia dentro.

Pero que difícil, Cristo del Consuelo, que difícil es esta otra procesión que recorre tu Imagen las calles de mis entrañas y las avenidas de mi corazón.

Que difícil, Cristo del Consuelo, que difícil organizar en mi vida cristiana una procesión de paz y concordia, de obediencia y bondad por las arterias de mi corazón.

Que difícil, Cristo del Consuelo, que difícil es avanzar con ese otro " paso" del Cristo doliente cuando a mi puerta llama la mala suerte, la enfermedad, la prueba o la aflicción.

Que difícil, Cristo del Consuelo, que difícil es subir la cuesta de la Plaza de las Carretas sin aliento y concluir ese ultimo tramo de humanidad y de fe, de compasión y de esperanza que mi aliento necesita para reconocerte, quererte y amarte.

Que difícil, Cristo del Consuelo, que difícil es la procesión que va por dentro, aquella que el Espíritu organiza en mi interior para asombrarme dentro de mí mismo. ¿ Porque cuando Tu pasas por dentro de mi existencia no escucho como anoche la trompeta del silencio? ¿Porque no hago silencio en mi interior para que tu me hables?.

Que difícil, Cristo del Consuelo, que difícil aceptar a un Dios que se desangra en la Cruz antes que ceder a los chantajes de los que gritan.

Que difícil, Cristo del Consuelo, que difícil es aceptar un Dios desnudo que nos llega en Belén y desnudo se nos queda en el Calvario.

Que difícil, Cristo del Consuelo, que difícil es entrar por la puerta pequeña de Belén y pasar por esta otra puerta de la humillación, del silencio, de la soledad, del abandono, de la traición  de la negación, y de la muerte.

Que difícil, Cristo del Consuelo, que difícil es seguirte, quererte, amarte y obedecerte siempre y en todo y que fácil dejarte en el templo hasta el año que viene.

A ti Cristo del Consuelo, nos acercamos en este Viernes Santo, para besar tus pies y poder entender la manera nueva que tuviste de vivir la experiencia de Dios, la convivencia humana y la construcción de un mundo nuevo.

A ti Cristo del Consuelo, nos acercamos a besar tus pies recordando tus palabras, "sed compasivos (consoladores) como vuestro Padre es compasivo" y pidiéndote que nuestro amor no excluya a nadie de la compasión y del consuelo que necesitan, la palabra de aliento para el abatido.


José Antonio Roldán Zorrilla
Parroco de la Iglesia La Purísima de Albacete 

martes, 3 de junio de 2014

Al Cristo de Garrigós

Dios amado en el lecho del madero
Con su virtud gloriosa en la agonía...
Un despertar en la existencia fría,
Un renacer del misticismo austero.

Yo, pecador, no sé, Señor, qué quiero,
Todo murió bajo mi sol un día
Y, al verte moribundo, renacía.
¡Milagro de vivir aunque me muero!

Yo aprendí tu canción y la olvidé
-fragilidad de la memoria humana-
Y ahora quiero cantarla y no la sé.

Repítela, Señor, que en la mañana, 
Contagiado de amor la aprenderé.
¡Que poco te promete un alma llana!

Ramón Bello Bañón

Revista Nazareno. 1951.
Archivo Histórico Provincial de Albacete