Agradecemos a Pilar Morales Sánchez el detalle de hacernos llegar el precioso poema que compuso y recitó el sábado 25 de abril para el Cristo del Consuelo.
Cristo del Consuelo
En la penumbra callada del templo,
donde el incienso dibuja oración,
tu rostro herido, sereno y eterno,
abraza el llanto de mi corazón.
Cristo que miras sin juicio ni prisa,
clavado en madero de amor y dolor,
sabes del peso que el alma desliza
cuando se quiebra la fe en su interior.
Tus manos quietas, abiertas la mundo,
no niegan nunca refugio ni paz;
eres consuelo profundo profundo,
luz que en la noche no deja de arder más.
Y cuando el miedo me roba el aliento,
y el horizonte se vuelve gris,
vuelvo a tus ojos, Cristo del Consuelo,
y encuentro en ellos razón para vivir.
Pilar Morales Sánchez
25 de abril 2026

