martes, 28 de abril de 2026

Poemas de Juan Lorenzo Collado al Cristo del Consuelo

 





Agradecemos a Juan Lorenzo Collado Gómez el detalle de habernos remitido las preciosas poesías que dedicó y recitó el pasado sábado al Cristo del Consuelo.
 
 
 
JUEVES SANTO 
 

Es Jueves Santo. El Cristo del Consuelo

agoniza en la cruz. Dura sentencia

cubre la primavera de insolencia

y de blasfemias el azul del cielo.

 

Es Jueves Santo. Cubre negro velo

la más pequeña luz de la conciencia.

La sinrazón se enfrenta a la inocencia

y la inocencia, oh Cristo, pierde el duelo.

 

Llanto celeste tras profunda huella

de un mundo que prolonga su locura

y apaga todo aquello que destella.

 

Es Jueves Santo. Sube noche oscura 

entre la furia del verdugo y sella

el pacto de la tierra con la altura.

 

 

CUANDO LA TARDE se enciende de estrellas

y el agua de los ríos

es un sonido pasajero,

Señor, te siento cerca,

advierto tu presencia en la creación

a manos llenas.

 

Cuando tus pasos son rumor de olas

que refrescan la garganta,

cuando los grillos

imponen su ley entre las espigas,

cuando la vida eleva

una oración de gracias,

siento tus pasos

hacer crujir la tierra,

borbotones de paz, puntos de luz,

el milagro de tus ojos en el universo. 

 

 

HAZ, Señor, que recorra

tu palabra la piel,

que cubra la figura

provocada por la lucha del tiempo.

Seduce con palabras

las ideas estériles

del páramo reseco de la vida,

extendido, a espaldas de tu presencia,

bajo el cielo melancólico,

sin azules.

 

Acércate, Cristo del Consuelo,

tú que caminaste sobre el mar

y encuentras un camino entre las olas,

una salida en el callejón

de la esperanza

cuando gime el otoño dentro de sí mismo

y ya no habrá otro invierno.

 

Extiéndeme tu mano de fuego,

la brisa caliente de tu susurro.

Haz que vibre en cada pulso del corazón,

en el color violeta de tus ojeras,

tu presencia como lágrima

sobre el pecho encendida.