miércoles, 22 de julio de 2026

Tu luz siempre nos iluminará...

Querida Cofradía del Silencio y Santo Vía Crucis.

Queremos dar las gracias a todos los que integráis esta maravillosa Cofradía, por la increíble cantidad de muestras de cariño y apoyo que hemos recibido en estos últimos días, tras el fallecimiento de nuestro Pepe Manjavacas. La Cofradía era tremendamente importante para él, una parte fundamental en su vida, hasta el punto de que quiso que lo fuese también en su viaje final. Hace tiempo nos había dicho que quería irse vestido con su túnica morada, su cruz y su cíngulo, y así fue. Supo, sin lugar a dudas, transmitirnos ese amor por la Cofradía. Ahora nos toca a nosotros perpetuarlo en el tiempo como parte de su legado.

Gracias por todos los mensajes que muchos cofrades han compartido o nos han hecho llegar. Gracias por los abrazos y las palabras sinceras, cargadas de ese dolor y pena que compartimos. Gracias por el inmenso honor que humildemente sentimos al ver a sus hermanos costaleros llevar su féretro hasta el altar. Gracias a nuestro consiliario, D. José Antonio Abellán, por estar siempre cerca y hacer una misa tan bonita, tan amorosa y tan personal, sus palabras nos llegaron al corazón y lo llenaron de orgullo y paz. Gracias por las flores, por la involucración en estos momentos tan duros.

Para su mujer Paquita, su hermano Juan (su chache), sus hijos Nuria, Chico, Ana, Ignacio y Carlos, sus nietos y el resto de su familia, la Semana Santa de Albacete siempre ha estado ligada a la Cofradía del Silencio y Santo Vía Crucis, ininterrumpidamente desde que salió por primera vez como costalero en 1971. La Semana Santa del año que viene será diferente, rara, y sabemos que la viviremos con un gran vacío. Y sabemos que muchos de vosotros, que lo queríais y respetabais, sentiréis lo mismo. Pero también sabemos que él estará presente en nuestros corazones y que nos arroparemos unos a otros, que no estaremos solos. Esa es la belleza de nuestra Cofradía.

Estamos seguros de que nuestro Cristo del Consuelo lo recibió en sus brazos, con la sonrisa de un padre, cuando le vio llegar vestido de penitente.

Muchas gracias de corazón. Un abrazo y un beso, coged lo que queráis.

 

Familia Manjavacas