martes, 28 de abril de 2026

Un hallazgo histórico

 


Y sucedió precisamente este año del 75 Aniversario, cuando en el anticuario Ayeres de nuestra capital, descubrimos esta maravillosa fotografía del Cristo del Consuelo, que sin dudarlo un instante adquirimos para la Cofradía. Te contamos su historia...

La tarde del 28 de septiembre de 1950, los elegantes salones del emblemático Casino Primitivo de Albacete, acogieron una exposición de imaginería artística, fruto del buen hacer de un murciano singular, Antonio Garrigós Giner, como semanas antes había hecho en las dependencias de la Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia. Se presentaron un Cristo, los relieves de Jesús ante Pilatos y de la Virgen de Fátima; un pastor y una pastora; los tres Reyes Magos adorando; y los grupos de Huida a Egipto, la Anunciación de la Virgen, y de San José con la Virgen y el Niño. 

El nuevo obispo de la Diócesis de Albacete, Don Arturo Tabera y las autoridades presentes, elogiaron las piezas expuestas como "pura concepción de su recia personalidad en temas religiosos, una manifestación genial, en la que se advierte la innata escuela de la imaginería española, con evolución modernista pero con personalidad inconfundible". Resaltaron el relieve de Jesús ante Pilatos, y el Cristo Crucificado, clasificado como "una talla maestra: delineación exacta del tórax, contención de los músculos y flaccidez perfecta, con una intensa unción de divinidad". Este impactante Cristo terminó por quedarse en la ciudad, convirtiéndose en el querido Cristo del Consuelo que llena todos los Jueves Santos las céntricas calles, con esa presencia imponente y conmovedora, que a nadie deja indiferente. Su destino fue la Iglesia de la Purísima, a la que también fue destinado el relieve dedicado a la Virgen de Fátima.

En la citada exposición, el fotógrafo Jaime Belda Seller, sucesor del mítico Jaime Belda Alted, considerado uno de los tres grandes referentes fotográficos locales, junto a Luis Escobar y Julián Collado, realizó esta histórica fotografía que os damos a conocer. Se trata por lo tanto de la primera fotografía del Cristo del Consuelo, antes de ser adquirido por un grupo de reconocidos albacetenses que cuatro meses más tarde fundaran la Cofradía del Silencio y Santo Vía Crucis, en aquella fría noche de enero de 1951 bajo el manto invernal y teniendo como imagen titular esta gran escultura de Garrigós.

La fotografía ha sido escaneada en alta resolución y restaurada digitalmente por Francisco José Fresneda Pérez, al que agradecemos su gran labor. En ella aparece el Cristo del Consuelo tal y como lo esculpió Antonio Garrigós, con su policromía original. Llama la atención el cortinaje oscuro de fondo de uno de los salones del Casino Primitivo donde se encontraba expuesto y la cuerda que aparece en el madero a la altura de la cintura derecha que serviría de sujeción.

Todas la fotografías guardan un pasado. Una historia mínima para el resto del mundo pero infinita para sus protagonistas. Nuestra historia y nuestro legado comienza con esta imagen, de ahí su valor histórico. Hemos recogido el testigo de los que hace 75 años iniciaron esta andadura penitencial, solemne y silenciosa. Tenemos el deber de mantenerla y pasar el testigo a las nuevas generaciones. También con la imagen del Cristo del Consuelo hemos contraído una deuda y es recuperar el paño con su color beige original, tal y como lo concibió Garrigós. Tras dos actuaciones que intentaron dotar a la imagen de un mayor dramatismo, María Dolores Barnuevo, en la última restauración, recuperó su policromía original, dejando la talla tal y como aparece en esta fotografía, que ya forma parte de nuestro patrimonio y haciendo justicia a un Cristo con ausencia de espasmos, de sangre, donde prevalece la paz, la mirada hacia esta tierra, hacia la gente que contempla, la invitación a la reflexión cristiana frente a la muerte de Dios. Así lo quiso Antonio Garrigós y así debemos preservarlo...